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Este artículo es la segunda parte de una serie dedicada al mismo tema. La primera parte la puedes encontrar aquí: Mi experiencia en TopStepTrader. Primera parte.

La primera cuenta que abrí en TopStepTrader (en adelante TST) fué la de $30.000, la más barata. En la jerga de TST, se le llama COMBINE (pronunciado combain). Un combine no sólo es una cuenta. Es, además, un compromiso. Un compromiso recíproco: tú cumples las reglas y ellos cumplen sus compromisos. Así de fácil. Existe la posibilidad de abrir una cuenta demo y probar un combine durante 14 días. Además, y poca gente lo sabe, lo descubrí yo mismo por mi eterna manía de destriparlo todo (de pequeño abría los chismes eléctricos para sacarles el transformador y desmontarlo, separando el hilo de cobre de las láminas del núcleo), una cuenta de TST sirve para hasta 3 ordenadores diferentes conectados simultáneamente. Todo un hallazgo. Eso me permitía, con una sola cuenta, tener tres de mis máquinas virtuales funcionando a la vez con la misma cuenta de feed de datos.

Bien. Esa primera cuenta me costaba $100 al mes, más barata de lo que está ahora. Eso fué hace un año. Desde el primer día empecé a meter la pata. Metía 3 contratos a la vez (el máximo que permite ese combine) y, lógicamente, perdía el triple de rápido. Pero ¿por qué seremos tan idiotas?. Esa cuenta me duró 4 días. Al quinto ya había incumplido una regla: no superar los $500 dólares de pérdida diaria. Y en el petróleo, con tres contratos, a poco que hagas 16 ticks ya has llegado a ese tope. .Porque, además, hay que meter el coste de las comsiones de la operación. Cuando incumples una regla, lo notas porque todo se detiene y no te dejan operar más (ojo, eso era así entonces. Ya no. Ahora no te das cuenta de que has metido la pata hasta que no revisas la cuenta, con lo que puedes estar creyendo que sigues en el barco cuando es que no).

En TST, cuando incumples una regla y se te bloquea la cuenta, tienes que pagar UNA MULTA de $100 para que te desbloqueen la cuenta y puedas seguir operando con ella. Esa multa es independiente del coste mensual, con lo que si no pagas la multa y te viene un nuevo ciclo de pago mensual, sigues dentro pero con la cuenta bloqueada a la espera del pago de la multa. Esa multa significa mucho más de lo que podemos pensar. Es un símbolo. Y muy lógico. Es un peaje excepcional que te recuerda que las reglas están para algo, para ser cumplidas. Al fin y al cabo, TST es una base militar de entrenamiento de marines. Así es como me lo tomé yo y como os recomiendo a vosotros que os lo toméis. No es una guardería. Guarderías son las cuentas demo de los brókers. Esto no. Tenedlo en cuenta.

Cuando tengas que pagar una multa para que te desbloqueen la cuenta (y comenzar desde cero), comprueba antes de nada cuándo tienes que pagar la siguiente cuota mensual. Si te quedan 4 días, pongamos por ejemplo, no te interesa pagarla. Es mejor que abras una cuenta nueva porque al final vas a tener que pagar la multa y a los 4 días pagar la mensualidad. Es mejor que des por terminada esa cuenta y comiences de nuevo pagando la mensualidad sin tener que pagar la multa.

Bien. Cuenta destruída en tan sólo 4 días. Pedazo de burro. Pero ocurrió algo interesante. Me dolió. Vaya si me dolió. Y sentí vergüenza. Entonces fué cuando supe que la medicina estaba surtiendo efecto. El dolor es el camino (ojo, en el trading. En lo demás es mejor ser suave). Si vamos a inmunizarnos contra el sentimiento de pérdida, mejor que comencemos perdiendo. Y en eso, TST había dado en el clavo.

Yo pagué la multa puesto que aún me quedaban 26 dìas del ciclo de pago inicial. Día tras día iba ganando, perdiendo, ganando otra vez, volviendo a perder. No salia del círculo. Aquello no avanzaba. No obstante, seguía viendo avances. Ya no movía los stops. Ya no metía 3 contratos de golpe. Pero notaba que aún seguía haciendo algunas cosas mal: promediaba pérdidas, me negaba a cerrar una posición perdedora, ya sabéis. Qué os voy a contar. Esta segunda vez también perdí la cuenta. Pero fué por otra tontería que no os podéis ni imaginar, pero que es extremadamente importante. Una de las reglas inamovibles de TST es que no puedes tener posiciones abiertas más allá de las 22:10 horas (3:10 P.M hora central americana CT). Y yo olvidé quitar una orden límite que había dejado puesta a lo largo de la tarde y que no fué activada. Ese simple hecho me volvió  a echar del entrenamiento. Otra cosa a tener en cuenta. Y no tenía nada que ver con el trading, sino con otras cuestiones. Ahora no sólo me tenía que preocupar de operar mejor, sino que, además, debía cuidar a las ovejas cuando estaban pastando. Otra vez las dichosas reglas. Pero, una vez más, el efecto fué devastador en mi mente. Nuevamente sentí vergüenza y esa vergüenza volvía a servirme para entender que debía mejorar aún más.

La siguiente cuenta (combine) que abrí fué esta vez mayor: el de $50.000. Comprendí que la regla de que no podía perder más de $500 al día era muy corta en futuros (recuerdo que en TST sólo se operan futuros, ni forex, cfd`s ni derivados).

Pero una cuenta de $50.000 si que era importante. Duplicaba la regla anterior y ahora podía permitirme el lujo de tomar posiciones perdedoras de hasta $1.000. Además, de 3 contratos máximo pasé a 5. La tensión se relajó. Volví a perder.

¿Y qué dichosa regla incumplí esta vez?. Pues fijaros: otra de las reglas de TST es que no puedes operar más allá del cierre de los mercados. Y un día, el mercado de Chicago cerraba 4 horas antes porque era festivo al día siguiente. Y no lo tuve en cuenta. Otra vez incumplía reglas colaterales al trading. ¿Pero cómo era esto posible?. Tuve la cuenta en positivo casi $2.000 y de repente volví a perderlo todo por culpa de una estupidez. Pero eran las reglas. Y había que cumplirlas.

No es lo mismo vivir en U.S.A. que en España, y esos detalles de fiestas y horarios foráneos como que no nos llegan. Pero en este asunto son vitales. Una vez más me encontraba abriendo una nueva cuenta. ¿Lleváis la cuenta del coste?.

Afortunadamente, el capital que estaba perdiendo no era en vano. No lo perdía en los mercados sino en TST haciendo algo que poca gente hace y que quién sabe si dará sus frutos. La tenacidad le pudo al hastío y volví a intentarlo.

Esta vez iba mejor armado: calendario de noticias, de festivos, de horarios de trading, de rollover de contratos (ojo, otra de las reglas es que no puedes operar contratos caducados o cuyo volumen sea inferior al contrato en vigor). Repasé detenidamente todas las reglas y me informé absolutamente de todo lo que necesitaba saber. De todo.

Entre pérdida y pérdida, iba aprendiendo. Antes lo intuía pero ahora lo sé. Es como montar en bicicleta. Te caerás muchas veces. Pero un día, te deslizarás por el pavimento como una brisa de aire fresco y habrás aprendido a equilibrarte sobre las dos ruedas. Así es también el trading.

Para terminar esta segunda parte, decir que estuve 10 meses abriendo cuentas, descansando algún tiempo y mejorando mi desempeño. Ya sólo queda contar la historia de cómo conseguí, por fin, superar la primera fase de las pruebas de TST. Pero eso lo dejaré para el siguiente capítulo de esta historia.