que-es-una-ico

Este artículo es la cuarta parte de una serie dedicada a mi experiencia con las criptomonedas. Puedes leer la tercera parte en este enlace.

Otra posibilidad de inversión en criptomonedas es a través de las denominadas ICO, siglas de Initial Coin Offering, o lo que es lo mismo, una oferta inicial de moneda. ¿Y qué es esto?. En primera instancia, una ICO es el proceso mediante el cual se gesta una criptomoneda, algo parecido al procedimiento IPO, Initial Public Offering (que en castellano se denomina OPV, oferta pública de venta) término que se utiliza cuando una empresa sale a bolsa y quiere ofrecer las acciones a los posibles inversores a cambio de dinero. Y es que el ICO tiene que ver con la financiación de un proyecto empresarial.

Permitidme que a continuación exponga las características más importantes de las ICO en palabras de un experto que escribió un artículo en el blog de XATAKA y cuyo enlace dejaré al final de la cita.

En el caso de una ICO lo que se pretende financiar es el nacimiento una de una nueva criptomoneda, al estilo de Bitcoin o Ethereum.Se trata de tokens virtuales escasos, protegidos por criptografía, que tienen un valor debido a su escasez y a su demanda. Estas monedas virtuales sirven tanto para realizar pagos de una forma muy económica como para almacenar valor, pues existen mercados donde se intercambian por dinero real.

Las criptomonedas se van creando a lo largo de tiempo por un proceso que se denomina “minado”. Los “mineros” ponen a disposición del proyecto potencia computacional, que permite que el sistema funcione y reciben por ello premios: tanto las monedas “minadas” que aparecen de forma espontánea y aleatoria como por las comisiones que reciben al verificar transacciones comerciales que se producen entre usuarios de la moneda.

Cuando alguien decide crear una nueva criptomoneda primero hace un diseño de la misma y luego la implementa a través de un software. Por último pone ese software a disposición de la comunidad para que aparezcan los mineros que soporten la actividad de la misma.

Todo el proceso tiene un coste y una forma de financiar el proyecto es una ICO. Los desarrolladores realizan un pre-minado a puerta cerrada y ofrecen la nueva moneda virtual a cambio de otras monedas que ya circulan, como Bitcoin, y que además son intercambiables por dinero real en circulación. Por tanto una ICO es ofrecer a unos inversores iniciales las nuevas monedas a cambio de dinero. De ahí su parecido con una IPO, aunque también podría decirse que es muy parecido a un crowdfunding, ya que es una comunidad de usuarios quienes financian un proyectos sin que haya intermediarios.

Financiación de un proyecto empresarial basado en la cadena de bloques

Hay que tener en cuenta que una ICO no sirve únicamente para financiar el despliegue de una criptomoneda. El blockchain es una cadena de información protegida por criptografía y compartida por toda la comunidad que permite registrar las transacciones económicas dentro de la criptomoneda.

Aunque en un principio el blockchain era únicamente la tecnología detrás de las nuevas monedas digitales, se puede usar para múltiples tareas. Por ejemplo sirve para realizar computación en la nube sin pérdidas de información, para gestionar derechos de autor, para tener un repositorio infalsificable de información y un largo etcétera. Un blockchain permite almacenar y modificar datos de una forma segura y verificable y por tanto muchos negocios se adaptan bien a esta tecnología.

Siempre que alguien decide usar la tecnología de blockchain para un uso especial tiene que existir una moneda asociada (y muchas veces se le llama tokenpara evitar que se confunda el proyecto con una nueva moneda) y por tanto se puede crear una ICO para financiar el proyecto, cambiando estos tokenspre-minados por dinero. Los tokens se pueden usar dentro del proyecto para efectuar pagos por servicios específicos.

Al final, ambos casos de una ICO (financiar una criptomoneda o un blockchain) son muy parecidos. La diferencia está en el foco del proyecto (la moneda en sí o la información que contiene el blockchain). El caso de un proyecto basado en blockchain es muy interesante, ya que aunque muchas veces las criptomonedas se ven como una moda pasajera, el blockchain se está desarrollando como una tecnología muy útil por múltiples industrias.

Para qué sirve una ICO.

Está claro que el objetivo del creador del token cuando realiza una ICO es recaudar dinero. Un ejemplo exitoso es Ethereum, que antes de lanzarse logró recaudar 18 millones de dólares. Desde luego fue una inyección inicial de dinero que vino muy bien a la hora de arrancar el proyecto.

Por otro lado están los que participan de forma económica en la ICO. Lo que pretenden los participantes es, claro está, lucrarse. Normalmente las criptomonedas suben rápido de precio (aquí no entramos a valorar si hay una burbuja de criptomonedas), y quien está entre los participantes iniciales de un proyecto tienen mayores posibilidades de altas ganancias.

Ventajas de las ICO.

Tener la posibilidad de lanzar una ICO para financiar un proyecto tiene algunas ventajas. La más clara es que los autores de la criptomoneda no tienen que lograr financiación por el circuito habitual (bancos o inversores en capital riesgo). Esto hace que se puedan lograr condiciones más ventajosas.

Para los inversores individuales también tiene una ventaja: lograr financiar empresas muy innovadoras de forma directa. El canal habitual de financiar proyectos no suele estar disponible para inversores particulares o solo lo está para capitales muy grandes. Claro que el motivo de que no exista esta posibilidad es que normalmente hay un riesgo asociado muy alto que normalmente los bancos y fondos de capital riesgo no comercializan a los minoristas sino a inversores cualificados (tanto por motivos estratégicos como legales).

Inconvenientes de las ICO.

Existen múltiples riesgos de participar en una ICO. El primero es que el proyecto no salga bien y las monedas que se entregan a cambio de dinero no valgan nada. Es el típico riesgo que se corre cuando se invierte en un proyecto empresarial, algo ya conocido.

Sin embargo en las ICOs existen otros problemas. Por ejemplo que la seguridad de la criptomoneda no sea la correcta y alguien logre robar todo el dinero. El caso más reciente es el de DAO, donde se robaron más de 150 millones de dólares, dinero que perdieron los inversores. Este riesgo no es despreciable.

Otro riesgo es que este tipo de operaciones no están reguladas, queda fuera del sistema financiero convencional. Esto no gusta a los Gobiernos por varios motivos: por un lado porque pierden el control del dinero y de los impuestos; por otro porque estas ICO pueden usarse para actividades delictivas (financiar terrorismo, por ejemplo). Por tanto cualquier día podríamos ver como financiar una ICO puede ser ilegal, y de hecho en China ya han tomado esa medida, pero también en Corea del Sur.

Hasta aquí el texto insertado de la cita del blog en XATAKA, cuyo enlace es el siguiente: ¿Qué es una ICO?

Mi experiencia

Con toda la información descrita anteriormente asimilada, me dispuse a buscar proyectos interesantes donde poder invertir en alguno de ellos. Existen sitios donde poder examinar esta información como por ejemplo ICOALERT. Sitios similares hay muchos a poco que busquéis en internet.Una vez encontrada la ICO que te interesa, se accede a la web del proyecto en cuestión, donde debe figurar, al menos, un enlace al llamado ‘libro blanco‘ (white paper) que describe las características del proyecto, el número de tokens que saldrán a oferta pública de adquisición (que no debería de ser menos del 51% del total de los tokens para evitar que el dueño del proyecto se quede con la mayoría del capital), la hoja de ruta del proyecto (fechas estimadas de desarrollo de las diferentes fases del proyecto) e información clara, precisa y contrastable sobre los autores del proyecto (Linkedin, Twitter, etc).

Podéis ver un ejemplo de ICO en esta dirección: ICO HAMSTER.

Tras comprender el significado de las ICO, sus ventajas e inconvenientes, su proceso de adquisición y, sobre todo, sus riesgos, decidí no intentarlo de momento. Las ICO son, al fin y al cabo, inversiones a medio-largo plazo y no es esa mi mentalidad como inversor. Si he de serlo, entonces prefiero invertir directamente en alguna criptomoneda ya conocida. Las ICO son un modelo de inversión no contrastable en el tiempo dado que es conceptualmente nuevo, no existen precedentes y están basados en la confianza y el uso de elementos creados ex-profeso por cada emprendedor., que ha creado su propia criptomoneda (a las que se les llama tokens para diferenciarlas de las ya existentes) y cuyo valor es demasiado impreciso. Yo mismo podría crear una criptomoneda a la que llamaría, por ejemplo, el bantekacoin, crear un proyecto empresarial basado en ella, minar en mi casa algunas de estas monedas y sacarlas en una ICO para que el público me financiara. Ese es, grosso-modo, el proceso. Pero después necesitaría que mucha gente me apoyara y que mi producto o servicio fuera de mucha aceptación en el mercado.

En definitiva, invertir en ICOs comporta ser un inversor paciente. No es lo mio. Sigo prefiriendo las operaciones rápidas en los mercados de futuros. Pero al menos tengo claro cual NO va a ser mi participación en la industria de las criptomonedas.